José Vargas.
Tatahuicapan de Juárez, Ver.— La inconformidad social estalló este fin de semana en Tatahuicapan, donde pobladores encararon directamente al presidente municipal Vladimir González Martínez, a quien acusaron de nepotismo, simulación y traición a sus promesas de campaña, al mantener en la nómina municipal a funcionarios que ya habían trabajado en el gobierno de su padre, el exalcalde Eusebio González Hernández, además de incorporar a personal proveniente de otros municipios.
Al grito de “¡queremos gente nueva!”, “las plazas no son de ellos” y “eso no fue lo que prometiste en campaña”, ciudadanos exigieron la destitución inmediata de los servidores públicos que repiten cargo y reclamaron que el ayuntamiento continúe siendo controlado por los mismos apellidos y las mismas caras de siempre.
Los manifestantes también denunciaron que se esté dando empleo a personas originarias de Mecayapan, Jáltipan, Texistepec, Chinameca y Pajapan, mientras afirman en Tatahuicapan existen ciudadanos con capacidad y necesidad de esos espacios laborales.
Durante el reclamo público, el alcalde evitó responder de fondo a los señalamientos y se limitó a señalar que los atendería el próximo lunes, sin aclarar las acusaciones directas de nepotismo ni la permanencia de familiares en puestos estratégicos de la administración municipal.
“Familiares repiten cargos clave”
Entre los nombres señalados por la población destacan familiares directos del alcalde que ocupan áreas sensibles del gobierno municipal:
• Iván González Martínez, primo hermano, como tesorero municipal
• Jairo González Hernández, primo, en la Comude
• Tomás González Hernández, primo, en el área de Seguridad
A ellos se suman funcionarios que ya formaban parte del gobierno de su padre, como Nayeli Bernabe Gutiérrez, contralora municipal; Abel Sánchez Castillo, en Recursos Humanos; y Jafet Hernández, conductor de la ambulancia, además de al menos 30 empleados más que habrían sido heredados de la administración anterior.
“Tío del alcalde reconoce nepotismo”
La crisis política escaló aún más cuando Pedro Castelo González Hernández, tío del alcalde y hermano del exedil Eusebio González, publicó un video en redes sociales donde reconoció abiertamente el nepotismo dentro del palacio municipal y se deslindó de la nueva administración.
“Decenas de empleados y empleadas están repitiendo, y eso está muy mal. Como familiares no nos vemos bien”, afirmó, revelando incluso que prohibió a sus hijos solicitar cargos en el ayuntamiento para no incurrir en conflicto de intereses.
Pedro Castelo, quien además fue coordinador de campaña de Vladimir González, aseguró que advirtió directamente al alcalde sobre el riesgo de integrar un “gabinete viciado” con las mismas personas del pasado.
“Se lo dije de frente: las mismas caras iban a generar malestar social. ¿Qué le vas a decir a la gente que votó por nosotros?”, cuestionó, negando además estar detrás de perfiles falsos que critican al gobierno municipal.
“Ruptura interna y protestas continúan”
A las críticas se suma Cornelio Bautista Hernández, otro excoordinador de campaña de Vladimir González, quien ahora encabeza protestas por considerar que la nueva administración repitió las viejas prácticas que prometió erradicar.
La inconformidad ciudadana crece mientras el alcalde guarda silencio sobre los señalamientos más delicados. Para muchos habitantes de Tatahuicapan, el gobierno municipal no representa un cambio, sino la continuidad de un grupo familiar enquistado en el poder, ahora con mayor rechazo social.
La exigencia es clara: fuera el nepotismo, fuera los repetidos y oportunidades reales para la gente del municipio.







