En esta clínica del IMSS, ubicada en la avenida Cuauhtémoc, se cometen negligencias médicas solapadas por los directivos en perjuicio de los enfermos y sus familiares.
En esta unidad se utilizan a los pacientes como conejillo de indias por residentes inexpertos que ponen en riesgo la vida en las cirugías. Obvio los directivos “ machuchones “ , no se atienden aquí y ponen su cuerpo a los practicantes.
En este hospital de gobierno de la Cuatro T, como paciente entras caminando y si te toca la mala suerte de que te pongan inexpertos, puedes quedar con secuelas, inválido o pierdes la vida.
En el silencio cómplice de la sala de quirófano quedas a merced de médicos poco profesionales que se olvidan del Juramento Hipocrático, de ética y bienestar con el paciente, que hicieron al terminar su carrera.
¿Por qué lo han cometido negligencias y las siguen haciendo?
La respuesta, es sencilla, porque hay impunidad, porque no hay transparencia y rendición de cuentas, ni un procedimiento legal en contra de ellos, porque los directivos del Seguro Social los cubren con el velo de la corrupción y tuercen el reporte médico a su conveniencia.
En este IMSS que fue referente de operaciones exitosas en el pasado, hoy está en decadencia. Hoy necesita explicar por qué continúan los señalamientos de pacientes y familiares sobre deficiencias graves en la atención. Basta de guardar silencio y solapar al personal irresponsable. El que cause daño al paciente debe enfrentar consecuencias legales señores.
Edith Jiménez Martínez
Delegada del IMSS Zona Norte
Zoé Robledo Aburto.
Director General del IMSS






