Fernando Gutiérrez Barrios sigue siendo una figura controversial en la historia política mexicana del siglo XX, tanto por su papel en el aparato de seguridad estatal como por su cercanía con los presidentes del régimen priista.
Nacido en Alto Lucero, Veracruz, en 1927, Gutiérrez Barrios inició su carrera en el Heroico Colegio Militar, del que egresó en 1947 para incorporarse al Ejército Mexicano y, años después, al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Fue uno de los primeros agentes en integrarse a la Dirección Federal de Seguridad (DFS), el principal organismo de inteligencia del país, creado por decreto presidencial durante el sexenio de Miguel Alemán Valdés.
En la DFS escaló rápidamente: jefe de Control Político en 1952, subdirector en 1958, y finalmente director general de 1964 a 1970, durante la Presidencia de Gustavo Díaz #Ordaz.
Como director de la #DFS, Gutiérrez Barrios operó uno de los aparatos de inteligencia más temidos del país en la época del llamado “gobierno del desarrollo estabilizador”. Su agencia se encargó no solo de proteger la seguridad del Estado, sino también de infiltrar, vigilar y desarticular movimientos sociales y políticos que cuestionaran el statu quo priista.
Fue en este contexto que, en 1956, siendo aún capitán, detuvo al joven Fidel Castro y a otros integrantes del Movimiento 26 de Julio que se preparaban en #México para la invasión al régimen de Batista en Cuba. Aunque Castro y Ernesto “Che” Guevara quedaron finalmente libres por no haber cometido delito en México, el episodio marcó el inicio de su fama como policía político.
Durante su gestión, la DFS estuvo implicada en el uso de redes de informantes y apoyo de servicios extranjeros como la #CIA estadounidense y colaboraciones con el Mossad israelí, que intercambiaban información sobre actividades consideradas subversivas.
El episodio más oscuro de su trayectoria ocurrió durante el Movimiento Estudiantil de 1968, cuando la DFS, bajo sus órdenes, creó e infiltró grupos como el Batallón Olimpia, un grupo paramilitar que operó en apoyo a las fuerzas armadas en la represión del 2 de octubre.
Tras la salida de la DFS, Gutiérrez Barrios fue promovido por Luis Echeverría Álvarez —quien fuera secretario de Gobernación y luego presidente— a subsecretario de Gobernación (1970-1982), consolidando su posición como operador político dentro del sistema priista.
La carrera de Gutiérrez Barrios no se limitó a la seguridad: fue pieza clave en la política interna del #PRI. Tras su paso por la Secretaría de Gobernación, ocupó cargos civiles de alto nivel como Director General de Caminos y Puentes Federales y gobernador de Veracruz (1986-1988). Más tarde, Carlos Salinas de Gortari lo nombró Secretario de Gobernación (1988-1992), el segundo puesto más importante del gabinete.
Estos vínculos reflejan cómo operaba el sistema de “el dedazo” y la lealtad partidista que caracterizó al “prianismo”: premiar fieles que operaban en los márgenes de la política formal.
Fernando Gutiérrez Barrios falleció en la Ciudad de México en 2000, justo cuando había sido electo senador por Veracruz. Su trayectoria dejó un legado que mezcla seguridad del Estado, represión política y lealtad al sistema priista dominante.







