José Vargas.
Jáltipan de Morelos, Ver.— Las autoridades ministeriales confirmaron la identidad de una nueva víctima localizada en las fosas clandestinas descubiertas en la zona rural de Jáltipan de Morelos, un hallazgo que continúa revelando la dimensión de la violencia y las desapariciones en el sur de Veracruz.
La Fiscalía General del Estado informó que, tras los estudios forenses y pruebas de ADN, los restos corresponden a Daniel Valerio Romero Silvano, un joven de 19 años de edad, quien contaba con ficha de búsqueda desde el pasado 20 de enero, cuando fue reportado como desaparecido.
De acuerdo con los datos integrados en la investigación, el joven habría sido sacado por la fuerza de su domicilio en la colonia San Román, en el municipio de Chinameca, en un hecho atribuido de manera preliminar a un grupo armado.
El cuerpo fue localizado en uno de los puntos intervenidos por peritos en los predios ubicados entre las comunidades de Cocuital y Emiliano Zapata, dentro del municipio de Jáltipan, donde continúan las excavaciones y el procesamiento de indicios.
Fuentes oficiales señalaron que el cadáver presentaba impactos de arma de fuego y posibles huellas de tortura, elementos que refuerzan las líneas de investigación sobre la forma en que operaron los responsables.
Tras la confirmación de identidad, los restos fueron entregados a sus familiares para que pudieran darle sepultura conforme a sus tradiciones religiosas, mientras la carpeta de investigación sigue abierta.
Este caso se suma a otras identidades ya establecidas dentro del mismo hallazgo, entre ellas la de Jorge Colmenares Alejandro, conocido organizador de eventos sociales; el taxista Dimas Martínez; así como Antonio Escobar Torres, quienes habrían sido privados de la libertad el 26 de enero en el fraccionamiento Los Mangos, en el municipio de Cosoleacaque.
La Fiscalía mantiene las diligencias para esclarecer el número total de víctimas y determinar si estos crímenes están relacionados con disputas entre grupos delictivos que operan en la región.
Mientras tanto, familiares y colectivos de búsqueda han reiterado su exigencia de mayor transparencia, rapidez en los procesos de identificación y resultados contundentes ante un caso que ha sacudido profundamente a las comunidades del sur veracruzano.







